Que Google es el buscador más empleado y que es el que más características adicionales presenta, aparte disfrutar de un modelo de negocio subyacente más que rentable no vamos a discutirlo aqui. Lo que vamos a discutir es parte de ese 5% que se queda fuera de todo cálculo basado en un intervalo de confianza. Posiblemente todos os habreis encontrado con resultados inesperados y/o graciosos a la hora de hacer una búsqueda cualquiera. Yo recuerdo mi búsqueda de cierta marca de refrescos universalmente conocida para realizar un icono de una aplicación en el apartado de Imágenes de Google. Increiblemente la primera imagen aparecida correspondía a una bella señorita de turgentes senos descubiertos realizando acciones percutivas con una de las ergonómicas botellas del producto en cuestión. Eso si que es “tener suerte”. También recuerdo búsquedas en Google Maps que arrojaban teorías curiosas acerca de las localizaciones de ciertos elementos (no sé si actualmente sigue el bug del nombre alternativo para el Puente del Centenario), que Yako se encargó de comentar hace tiempo en su blog bajo el título de “Las confianzas del Sr. Google” o algo asi.
Pues resulta que yo me he encontrado con un resultado colateral basado en las búsquedas del famoso motor. Resulta que en WordPress (que es el sistema que gestiona los blogs como éste que leeis) soportan un sistema para detectar en algunos casos desde donde han enlazado al blog. De esta forma puedo ver quien ha puesto un link en su página o blog hacia el mío o algo por el estilo. Es una característica interesante, ya que me ayuda a reenfocar mi política (prácticamente inexistente ahora) de enlace y de promoción del blog. El caso es que dentro de estas referencias aparecen también las búsquedas en motores que han llevado a alguien a entrar en mi sitio. Y aqui ha sido cuando no me lo he podido creer. Si observais la primera imagen de abajo, hay alguien que ha accedido a este lugar buscando “pps de camarón de la isla”. Tras mi primer momento de asombro, intenté razonar qué lleva a un buscador como Google a pensar que este blog está remotamente ligado a esa temática (no soy especialmente aficionado a Camarón y odio la cultura de los PPS). Realicé la consecuente búsqueda y me encontré que en la tercera página, resultado 24 de 16.900, efectivamente, aparecía mi blog enlazado. Resulta que la cadena buscada por este usuario tiene coincidencias parciales con un post de hace un par de actualizaciones en el que hablaba de las delicias que nos brinda esa nueva cultura urbanaaaa denominada Cani.
Sirva este ejemplo para contrastar la “fiebre Google”, o “fiebre Wikipedia”, o fiebre lo-que-sea-de-Internet. Al igual que un destornillador no te va a decir jamás como debes atornillar algo, una herramienta como un buscador no debería ser tomada como referencia más allá de lo anecdótico y sin perder de vista su inherente comportamiento estadístico… con su consecuentes despistes y errores.
¡Viva Camarón!








