h1

Universidad a la Boloniesa.

Febrero 1, 2010

Con mucho tomate y carne picada.

Dijo Unamuno en su altercado con Millán Astray en el día de la Hispanidad del 36 durante las celebraciones en la Universidad de Salamanca:

Éste es el templo de la inteligencia, y yo soy su sumo sacerdote. Estáis profanando su sagrado recinto. Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir, y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil el pediros que penséis en España. He dicho.”

Estamos diciendo.

h1

Sincronizar

Enero 31, 2010

Todos mis relojes tienen dislexia. No se saben mirar a los ojos. No saben restar y te roban el compás. Todas las alarmas suenan a latidos carbonizados, aburridos, a elefantes moribundos sin memoria de elefante. Elefantes seniles que conocen el camino y que balancean su enorme cabeza, negándote. No recuerdan, pero caminan y te niegan, esperando encontrarte en esa senda polvorienta de la costumbre, esa senda de un sólo sentido donde nadie se cruza por casualidad, donde nadie acampa y donde nadie se retrasa. Es imposible llegar tarde cuando no sabes qué hora es y todo el mundo sabe que los elefantes niegan con la cabeza porque si asintiesen, tropezarían con su trompa y un elefante no puede permitirse eso. Ni siquiera un elefante sin prisas y sin reloj. Ni siquiera un elefante alarma. Ni siquiera un elefante aburrido. Ni siquiera un elefante carbonizado. Ni siquiera un elefante avergonzado. Los elefantes no tropiezan porque laten, porque te despiertan a deshora. Nada llega a tiempo, nada llega tarde, nada llega pronto. Todo pasa y pasa. Mis elefantes pasan sin saber por qué y sin recordar el camino, pero pasan y laten. Todo el mundo sabe que los elefantes no miran la hora porque no hay relojes para sus muñecas y porque los cucos les dan pavor. Al final, siempre es miedo y logística.

h1

Una imagen vale…

Enero 24, 2010

Para cuando no haya argumentos que expliquen como de gorda es una estupidez que alguien escriba:

Ejemplo de "Aplauso lento enfático por sarcasmo" (Click en la imagen para disfrutar)

(Cortesía de Forocoches.com)

h1

Declaración de guerra a la SGAE

Enero 17, 2010

Hoy le cedo las pocas entradas que tengo en mi blog a este compañero. Leedlo, lo escribe un Ciudadano.

h1

Gilipollas, Patanes y Subnormales (G.P.S.)

Enero 11, 2010

Resulta que han pillado a unos etarras en Portugal porque se dieron a la fuga en un coche patrulla. El caso es que lo siguieron varias patrullas y, finalmente, la policía portuguesa (con un nombre largo que no recuerdo) lo detuvo. Hasta aquí una noticia más o menos normal, sin más florituras. ¿Saben por qué pudieron atraparles sin complicaciones? Pues porque todos los coches policía incorporan un sistema GPS. Obviando lo llamativo que es el hecho de que los etarras desconocieran este hecho, ni siquiera me voy a reir del presunto asesino hijo de puta que conducía el coche, me voy a reir del puto encargado de prensa, redactores y periodistas involucrados en el proceso de que esta noticia haya salido en los medios. Si las fuerzas del estado han podido emplear un elemento desconocido por los criminales (el GPS del coche patrulla) para atraparlo, ¿no es de Gilipollas, de Patán, de Subnormal… el gritarlo a los cuatro vientos? “Es que es de cajón que lo lleven”, dirán muchos. Pues yo no lo sabía, la verdad. Y lo más importante: los etarras tampoco. Una vez te lo dicen, lo ves como algo más que comprensible y que no despierta sorpresa, pero no lo sabían. ¿Llegará el día en que entrevistemos a los agentes infiltrados en ETA o cualquier organización terrorista en pro del supuesto “derecho a la información”?

h1

El loco

Enero 5, 2010

Dice la Wikipedia que:

Se designó como locura hasta final del siglo XIX a un determinado comportamiento que rechazaba las normas sociales establecidas.(…)

Hace poco me decía un buen amigo que estamos todos dentro de lo que se conoce como “Carrera de Ratas” (Rat Race, según Wikipedia), donde “aunque ganes, te sientes como una rata igualmente”. La rata, aunque llega al final del laberinto en el que la metemos, sigue dentro del laberinto. Su objetivo viene impuesto desde fuera y en ningún caso es un objetivo vital de la rata el llegar, puesto que no le reporta nada, sino que el objetivo es para el que la coloca allí.

Tenemos la costumbre de tachar de loco a todo aquel que hace algo que no comprendemos, aunque ni nos vaya ni nos venga lo que haga esa persona. Tendemos a no tener información suficiente y a asignar etiquetas porque las etiquetas son cómodas. Si algo tiene etiqueta no hay que preguntar cuales son sus circunstancias concretas, sus condiciones de contorno, su historia. Si algo tiene etiqueta no hay necesidad de entender, de compartir, de empatizar. Aquel que está “loco” es un ser que rehuye nuestro modo de vida aceptado, los caminos prefabricados. No es que no existan locos como esquizofrénicos o psicópatas antisociales, pero son los menos y todos podemos distinguirlos, lo que sucede es que extendemos este concepto (reforzado por historias de locos desgraciados) a aquel que decide, bajo su propio criterio y bajo su responsabilidad, guiar su vida como le parece.

El loco es un personaje necesario, es un paradigma de aquel que se desvía y que nunca deja claro si lo hace por propia voluntad o porque algo ‘falla’ en su interior. El loco es el bufón certero, el vecino que desaparece o el amigo que nos dice que es feliz porque ha dejado su trabajo en plena crisis. El loco es, ante todo, feliz. El loco no es una rata. No tememos al loco por su locura, ni siquiera porque nos diga las verdades. En realidad le tememos porque es mucho más valiente que nosotros y, en definitiva, le tenemos envidia.

h1

La religión ecológica y sus apóstoles mediáticos.

Diciembre 19, 2009

Recuerdo una frase de Don Arturo Pérez-Reverte en alguna entrevista o artículo donde decía, parafraseando, que “no existe un hombre lúcido que se sienta como un héroe vencido”. El sentido de dicha reflexión se siente hoy en día de manera flagrante sin más que leer las noticias, ver la televisión o escuchar a los parroquianos de cualquier cafetería de este país. Cuando uno se replantea ciertas aseveraciones o comportamientos socialmente aceptados y políticamente correctos, se convierte automáticamente en un conspiranoico, un ególatra que sólo quiere llamar la atención o en un ‘porculero’ que disfruta llevando la contraria. Personalmente soy de llevar mucho la contraria, pero porque usualmente las opiniones que uno ve expresadas en público tienen tintes mucho más religiosos que argumentables y no puedo reprimir mi necesidad de enfrentarme a todo lo que me parezca dogmático y aparentemente, arbitrario.

No me parece mal que cualquiera airee sus creencias en público si le apetece o que un grupo de personas, en torno a una convicción que no necesita ser demostrada, se coordine y realice actividades en común. De hecho, me parece una expresión de libertad tal, que suelo incitar a dichos comportamientos cuando veo inquietud pero poca voluntad. Otra cosa es que dichas opiniones se conviertan en supuestas verdades inmóviles y que ello tenga consecuencias políticas, sociales, económicas, etc.

¿Cuantos de nosotros son capaces de negar que existe cambio climático? ¿Y de afirmarlo? En cualquiera de los dos casos, ¿por qué nos posicionamos en esa opinión? No hablamos del sexo de los ángeles, no hablamos de si existe Dios, no hablamos de definir el amor, hablamos de un concepto analizable, contrastable y sujeto a la metodología científica. Entonces, ¿como puede haber ‘opiniones’? ¿Cómo es que no hay un consenso claro mundial que haga que todos sepamos qué sucede?

Algunos pensareis ‘claro que hay consenso: hay cambio climático’ y yo, que me considero documentado (fuera de los medios de masas, centrado en publicaciones científicas rigurosas) y que he debatido el tema con científicos informados estaré de acuerdo. Bien, estamos todos de acuerdo en que hay cambio climático. Las temperaturas se mueven con cierta tendencia cambiante por lo que arrojan los estudios. La cuestión no es esa, lo importante es, ¿por qué se da este ‘cambio climático’? Y aquí empieza la crisis de fe.

La obsesión actual de todos los ecologistas del mundo y de los gobiernos del primer mundo reside en limitar las emisiones de CO2, porque ello evitará que sigamos siendo la causa del calentamiento global. Y yo me planteo (junto a muchos otros en el mundo [1]), ¿nadie discute que esto sea verdad? No me refiero a que lo discuta un científico, porque hay una gran parte de la comunidad científica que no se pliega a este convencimiento global acerca del CO2. ¿Tan patéticos somos en sociedad, que basta con que nos bombardeen con algo, para que acabemos acatándolo sin más que creernos que ‘lo dicen los científicos’? ¿Qué sucede si alguien levanta la mano y dice que las emisiones de CO2 no son las culpables y que la culpabilidad del hombre en relación al calentamiento global no es tal? Yo he tenido esta conversación varias veces y suele ser de este estilo:

- Pues el calentamiento global no es culpa del hombre

- ¡Si, claro! ¡Vas a ser tú más listo que el resto del mundo!

- No, es que hay estudios que lo demuestran.

- ¿Si? Venga, ¿donde?

- Pues aparte de en revistas científicas, en registros de temperaturas, en documentación histórica… Por cierto, ¿dónde están los estudios que sí lo demuestan?

Este tipo de diálogo continúa en la dirección de tal o cual documental de Al Gore, tal foto de tal glaciar, que si no se qué patos se mueren en petróleo (no sé que tiene que ver con el calor y el CO2, pero lo mentan) o que si el nivel del mar está subiendo nosecuantos centímetros al año. En ese momento se acuerda uno de Boadella con lo de que “lo peor que le puede pasar a uno es tener razón, porque será víctima de los medios de comunicación”. Nadie habla de la radiación solar, o de los periodos de calentamiento y enfriamiento que se llevan sucediendo en la historia del planeta desde que se tienen registros de temperatura (la geología ha ayudado mucho en este campo), nadie habla de que el CO2 tiene un porcentaje irrisorio dentro de los gases atmosféricos con efecto invernadero, nadie habla de que las simulaciones empleadas para predecir las temperaturas no tienen en cuenta la realimentación por vapor de agua (las nubes) [2] o de que un sólo volcán puede expulsar más CO2 a la atmósfera en una explosión que toda la industria que podamos imaginar y por supuesto, nadie habla de que las grandes potencias del mundo quieren evitar a toda costa que los paises en vias de desarrollo o los tercermundistas sean capaces de desarrollar una industria en igualdad de condiciones que la que el mundo industrializado lleva empleando desde hace dos siglos.

Estudio del Dr. Easterbrook acerca de periodos de enfriamiento y calentamiento

Los abogados son listos: si hay un crimen, hay un móvil. ¿Acaso nos creemos realmente que tanto bombardeo durante años sobre este asunto, confundiendo términos y mezclando conceptos, no tiene un fondo en el que alguien gana algo? Aunque no haya un consenso público mundial firme, apoyado en las pruebas, ¿no deberíamos plantearnos, como ciudadanos maduros, el cuestionar todo este tipo de catastrofismos de una manera más sensata? Cuando un montón de gente comparte una creencia sin necesidad de pruebas no se habla de ciencia, sino de religión. Y es una religión extendida por unos medios de comunicación al servicio de los intereses de una sociedad en decadencia que se deja manipular mediante una propaganda que nos hace sentir mejor persona si separamos nuestra basura en distintas bolsitas.

Referencias:

[1] Lista de científicos que se enfrentan a la corriente mediática sobre el cambio climático

[2] Explicación por parte del Dr. Easterbrook acerca de datos y predicción acerca del clima [en PDF].

[3] Gráficas y explicaciones alternativas a la corriente mediática sobre el origen del cambio climático.

h1

En este post no hay porno ni tetas gordas.

Diciembre 15, 2009

Pues eso, que no voy a publicar nada de porno ni de tetas gordas pero seguro que el número de visitas de este post a través de buscadores duplica como mínimo al resto de posts del blog.

h1

Pandora XBox…

Noviembre 16, 2009

Nunca he sido de consolas, la verdad. Siempre me ha llamado mucho más la atención tener un buen ordenador, versatil, en el que poder jugar sin que sea exclusivamente para ello. Mis primos, por el contrario, siempre han tenido todas las consolas del mundo. Recuerdo Game Gear, Game Boy, Mega Drive, Saturn, Game Cube y Playstations. También recuerdo como, de la Playstation, no tenía casi ni un juego original, lo cual me llamaba la atención muchísimo en aquella época.

Pasados los años, conocí el dato de que gran parte de la fama y éxito comercial de una consola residía en la facilidad para copiar los juegos. Viendo los precios actuales de los mismos y el nivel de entretenimiento mínimo que ofrecen la mayoría, me parece del género imbecil que las compañías pretendan hacernos creer que cuentan con que los usuarios van a comprar todos los juegos. Pues así estamos, con el precedente de Sony (por ejemplo) con su Playstation, a la que se le pone “un chip” y acepta juegos piratas. Casualmente Sony es una de las empresas que gestaron el estándar de los soportes físicos como CD y DVD, y reciben dinero por el simple hecho de existir estos dispositivos. Aparte está el que un porcentaje que desconozco, pero elevado, de los dispositivos de grabación de CD y DVD, son de Sony. Aparte, claro, Sony es una de las mayores productoras del mundo y está presente en todas las entidades de gestión (SGAE, por ejemplo) de alguna manera, por lo que obtiene beneficios indirectos de medidas “anti-piratería” como cánones y demás.

Toda esta parrafada viene a cuento de que, si yo que soy el último mono en lo que a tecnologías del entretenimiento, industria discográfica y consolas se refiere, y soy capaz de llegar a la conclusióin de que nada es casual y que la Play venía con un plan más que pensado para facilitar su modificación, las compañías que se juegan miles de millones en un producto igual le han echado una pensadita. Pues ahora viene Microsoft y decide vetar a todos los usuarios de sus videoconsolas XBox 360 que estén modificadas. Obviando que esto puede violar directamente derechos como el de la privacidad en las comunicaciones o intimidad (puesto que la XBox es de su dueño y la conexión es de su dueño, no son de Microsoft), ¿realmente nos quieren convencer de que no es algo premeditado? ¿Realmente no contaban con vender millones de consolas fáciles de modificar para inutilizarlas con toda la supuesta “validez moral y legal” de fondo, justo antes de Navidades?

Por suerte los usuarios de hoy en día no son los de hace veinte años, que se tragaban todo lo que viniera de empresas como Microsoft… ¿O si?

h1

Elvira y Fortek

Noviembre 6, 2009

Hoy ha habido dos momentos en los que algo me ha tocado y por poco se me resbala una lagrimilla. La primera ha sido caminando de vuelta a casa tras un día bastante pesado de trabajo. Mi lector de música estaba en modo aleatorio y me ha sorprendido una canción que no había escuchado todavía. Alba Molina y una guitarra flamenca de fondo. “Caracola” se llama el tema y es parte del disco Tucara. No puedo identificar qué ha sido exactamente, pero en algún punto de los primeros cuarenta segundos del tema he tenido que reprimirme para que no se me descolgara el moquillo en mitad de la calle. La segunda ocasión que me ha emocionado hoy se ha dado viendo Noticias 2. Elvira y Fortek son dos ancianos de Berlín que se vieron separados por el muro. “No me escribas más, porque van a pensar aquí que soy un espía”. Cincuenta años después, se encuentran casualmente en una estación de tren… Y se casan. Elvira y Fortek. Que vivan los novios.