No, si ya verás tú como…

Tecnología, programación, negocio, música, literatura, …

Archivar en la categoría “Opinión”

“(…) llevadme a casa, encerradme, y que no se entere nadie”

Hoy me he cruzado con este texto del caballero Jorge González Guadalix, sacerdote diocesano de Madrid, que publica regularmente en Infocatolica.com . En él, se despacha a gusto con un grupo de yayoflautas que intentó presentar un escrito en el arzobispado en relación con la crisis y la forma de actuar, que consideran criticable, de la Iglesia Católica.

Leer más…

Mundoficción y el queso sueco.

¿Sueco o suizo? Creo que suizo en realidad. Existe en ingeniería aeronáutica un modelo de gestión de errores conocido como ‘Módelo de Queso Suizo’ o ‘Swiss Cheese Model‘. Este modelo, grosso modo, lo que propone es un reparto en diferentes pasos secuenciales de los posibles errores que han de darse para que exista un fallo catastrófico (avión que se estrella, básicamente). Estas capas de queso con agujeros se diseñan para convivir una detrás de otra, de manera que la probabilidad de atravesar todo el conjunto a través de algún agujero y llegar al error total sea mínima. ¿Qué tiene esto que ver con los compañeros de Mundoficción y el estreno de su película “El Mundo es Nuestro”? Mucho, por desgracia.

Leer más…

La Leyenda del Ladrón

No he tenido tiempo, como sucedió con “El Emblema del Traidor”, de releer el texto antes de escribir esta reseña. Ello quizá haga que la profundidad con la que intentaré desgranar la obra de Juan Gómez-Jurado no sea toda la que me gustaría pero en cualquier caso, durante un rato, lend me your ears

Leer más…

Pasar por el aro.

[Este post ha sido escrito por @acocadelatorre, que me ha pedido un huequito en el blog]

Como muchos ya sabéis, el autor de este blog y un servidor nos embarcamos hace ya un año y medio casi en la aventura llena de obstáculos de emprender en este país que es España. Es por todos conocido que España es un terreno yermo para el emprendimiento, por culpa de la legislación, la normativa, la inexistente cultura empresarial, la situación financiera y todas estas cosas que aparecen en periódicos, reportajes, blogs, páginas de emprendedores etc.

Hay infinita información sobre las causas, análisis, y en algunos sitios (pocos) se presentan soluciones más utópicas o más realizables.

Leer más…

La pasividad de los hombres buenos.

Toda mi vida he defendido a la policía. Son los que me hacen sentirme seguro cuando veo una luz azul por la noche en mi ciudad. Son los que se pegan de hostias con quien haga falta si a mí intentan agredirme. Son los que desde hace unos meses me hacen vomitar. Y no es por asco: es por miedo.

Leer más…

Breve certeza empresarial.

En menos de una hora voy a ver a unos amigos que acaban de montar su empresa. En realidad llevan tiempo trabajando, pero por diversos motivos no han podido formalizarse hasta hace relativamente poco. Su empresa ha nacido de muchas horas de encerrarse a trabajar los tres socios y sus colaboradores, de muchos fines de semana sin la familia y de una dedicación profunda a ser de los mejores en su negocio.

Muchas horas de carretera, muchas horas de cabreos, muchos momentos bajos con ganas de tirar la toalla, mucha familia que les piden “algo seguro”, … Pero también mucha satisfacción trabajando en algo que aman profundamente, muchos clientes agradecidos que llaman a futuros clientes, y unos beneficios crecientes y reinvertidos en parte para trabajar cada vez mejor.

Con esto vengo a ejemplificar que, pese a lo que muchos quieran inculcarnos, luchar por lo que uno quiere hacer y dedicarse a ello, puede ser rentable. Y aparte de esa rentabiliadd intuitiva basada en cuanto ganas a final de mes, está la rentabilidad de llegar a tu casa sabiendo que no le debes nada a nadie y que estás haciendo lo que te gusta.

Esta mañana se ha roto nuestro principal lazo de financiación para nuestra empresa. El grupo inversor ha decidido terminar la relación sin haber dado tiempo a medir la calidad del trabajo, la planificación, la rentabilidad económica… Todo basado en un umbral de lo que consideran “las formas”. No hemos sabido explicar o no han entendido nuestra necesidad de concreción de tareas y tiempos. Esto es entendido por ellos como no “mantener las formas” y es criterio suficiente para cercenar la relación.

Mi empresa va a tener que esperar unos meses como consecuencia de el tiempo invertido en explorar esta posible vía de financiación que se ha ido al traste. Varios meses de trabajo que no se van a ver remunerados directamente y una actividad comercial de mi empresa que ha estado detenida a la espera de lo que iba a ser un gran proyecto.

Sólo dejo la historia a medio contar de los dos casos. No sé como acabará ninguno de los dos, pero desde luego que pienso matar los dragones que hagan falta para que la empresa de mis amigos no caiga en la trampa. Seguramente mi visión de su empresa está idealizada, pero es que no quiero que sea de otra manera. Necesito estar convencido de que trabajar para uno, independientemente de quién te pague, es lo correcto.

Y es lo correcto. Qué cojones.

Varios peros a los 10 peros contra la protesta de los mil hastags

He seguido un enlace a partir de Twitter que me ha llevado a este enlace. Confiando en que es muy saludable la crítica común y el análisis de todos, me he leido todo el texto y me he visto obligado a citar y responder. Siento que quede un post largo, pero no puedo evitarlo ahora mismo:

“Uno. Piden ‘democracia real ya’, aduciendo que los poderes políticos tienen secuestrada la representación ciudadana. Hablan de ‘censura’, de una ‘dictadura’ del sistema. Son palabras grandilocuentes que llenan bocas, pero vacían significados. Lo que vivimos es una democracia, imperfecta, mejorable, pero democracia. De hecho, ninguno de los manifestantes sabe qué es una dictadura, ni lo que es la represión, ni lo que es la censura. Si lo supieran a buen seguro que no usarían esas palabras.”

La dictadura que viene a la mente de cualquier persona es la de la represión, la de la policía comprada, la del miedo a expresarse, la de la persecución. En las autodenominadas democracias occidentales las consecuencias de estos actos siguen existiendo, sólo que con mecanismos más sofisticados. El concepto de Democracia Real, con respecto a el aspecto de la ‘censura’ o la ‘dictadura’ se puede enfocar desde el punto de vista de la desconexión de lo que la gente necesita o desea de los poderes encargados de la gestión de los recursos para conseguirlo (no oyen al pueblo, deciden por su cuenta) y, por supuesto, lo inaccesible que resulta hacerse oir en medios tradicionalmente masivos (prensa, televisión) para iniciativas Ciudadanas.

“Dos. Nuestro sistema permite castigar la indolencia política cada cuatro años, y ejemplos como el de Valencia, donde el imputado Camps aumentará su mayoría absoluta me llevan a pensar que el problema no es tanto del sistema, sino también de la propia ciudadanía. Que lo que salga en las urnas no nos guste no implica que esto no sea una democracia: jugar con palabras de las que se desconoce su significado es un insulto a la inteligencia, y cuestionar el sistema es una invitación peligrosa al populismo.”

Posiblemente el insulto a la inteligencia sea obviar datos como la participación en las elecciones y la búsqueda de un bienestar de supervivencia por parte de la población y de mantenimiento de privilegios por parte de otra. Si se le añade el caracter puramente propagandístico y mercantilístico de las propuestas políticas, a sabiendas de que es un comportamiento poco ético pero que funciona, hay indicios para intuir por qué este señor sigue donde sigue.

Independientemente, ¿acaso no sería más defensivo, en el sentido de garantizar un comportamiento colectivo más ético, el modelar ese acceso a la política de manera que no se limite al voto cada cuatro años?

“Tres. La ley es dura, pero es la ley. La frase, que arrastramos desde la antigua Roma, es bastante precisa: podemos no estar de acuerdo con decisiones tan controvertidas como la de la Junta Electoral, pero la ley es la ley. Y si la Policía recibe orden de desalojar, desalojará. Ocupar el espacio público sin permiso de manifestación no sólo es un error, sino que es ilegal. Incumplir la ley tiene consecuencias para todos. No se puede pedir democracia si no se empieza por respetar las normas. Y si las normas no gustan o no funcionan, se cambian, pero desde dentro, democráticamente.”

Nos han educado para obedecer desde hace generaciones. Obedecer es obedecer, pero también es legítimo el acto de rebeldía con la asunción de las consecuencias. La diferencia entre un imputado que se presenta a cargo público, por ejemplo, y miles de personas que salen a la calle reside en la asunción de estos miles (o de una parte relevante de estos consciente de las consecuencias).

Sería del todo incongruente un acto de repulsa hacia un sistema que acatara las decisiones impuestas por este propio sistema. La ley no se cumple porque sea ley; la ley se cumple porque modela el comportamiento aceptado de una sociedad (salvo excepciones muy contadas). No soy experto en leyes, pero me parece que rebelarse masivamente contra una ley, decreto o decisión ejecutiva cualquiera como método de protesta es exquisitamente coherente. Esto se apoya, sobre todo, cuando el hecho de rebelarse contra esta ley ha conseguido que más ciudadanos se unan.

“Cuatro. Llamar a la desobediencia cívica, como hacía ayer Enrique Dans, es una invitación peligrosa. Por más que el movimiento sea pacífico en los tumultos siempre hay algún agitador. Basta un violento montando lío para que las fuerzas de seguridad intervengan: no se van a parar a identificar quién alborota y quién no cuando la sola presencia del dispositivo policial provoca abucheos. Quienes agitan el avispero no suelen estar en la plaza cuando las cosas se ponen difíciles y son otros los que reciben los golpes.”

Confundir desobediencia cívica con quemar contenedores es típico de cierto tipo de agitadores sociales en los que no creo que se pueda incluir al autor del texto. Precisamente estas asunciones son las que agitan avisperos semánticos cuando alguien habla de resistir, actuar o rebelarse.
“Cinco. La forma de cambiar las cosas es otra: ni incumplir la ley, ni plantar cara. En una pieza anterior proponía cambiar el sistema desde dentro: montar un partido que aglutine peticiones y propuestas, pedir el voto y competir democráticamente, como hizo Rosa Díez. O, como sucedió con Cataluña y los toros, promover Iniciativas Legislativas Populares para llevar las propuestas a las Cortes. Al ajedrez no se juega con dados.”

Sinceramente creo que la forma de cambiar las cosas será la que elijá una mayoría activa de Ciudadanos, no las que un autor o cualquier otra persona considere que es. Es de primero de democracia el entender que votar y tener partidos políticos no es la esencia. La esencia es que el pueblo elija, por métodos que entiendan justos, como desea que su sociedad, sus recursos y sus valores, sean gestionados comunmente. Al ajedrez no se juega con dados, pero a lo mejor no es ajedrez a lo que estamos jugando y se empeñan en hacérnoslo creer.

“Seis. En el corazón del movimiento hay una crítica a los dos grandes partidos, “una partitocracia”, según sus propias palabras. Es innegable que el bipartidismo resta pluralidad, pero la realidad es tozuda: partidos como IU quitan votos al PSOE cuando hay descontento con los socialistas, como UPyD quita votos al PP cuando hay descontento con los populares. Pero, ¿y cuando no? Entonces la realidad demuestra que el ciudadano medio -salvo nacionalistas- es de uno o de otro, rojo o azul. Además, cuando el descontento ha arreciado, el multipartidismo ha hecho ingobernables países como Bélgica o Italia, o ha dejado hueco a los ultras en Austria, Finlandia, Dinamarca u Holanda. Y si no, volviendo a lo anterior, vota a otro partido, pero vota porque -no te equivoques- abstenerse beneficia a los grandes.”

Esta afirmación revela un profundo desconocimiento, o el autor obvia premeditadamente todo acerca, de la ley electoral y el reparto de votos. El ciudadano medio ‘no es de uno u otro’; el ciudadano medio, en la última ristra de elecciones ha tendido a la conclusión de que, para no tirar su voto, vota al menos malo. Eso es un sintoma de desafección, no de elección entre dos propuestas porque una sea la que defiende. El problema es realimentación positiva en la legislación hacia los partidos que reciben más votos.

“Siete. Una de las peticiones del movimiento es la inclusión de listas abiertas, algo que sobre el papel es fantástico (poder votar a candidatos sueltos en lugar de a listas cerradas de partidos), pero que esconde un peligro que no se ha tenido en cuenta. El sistema de listas abiertas permitiría que cualquier empresa o lobby ‘apadrinara’ a un candidato, invirtiera dinero suficiente en su campaña como para garantizarle un escaño y le pusiera como única meta defender el interés de dicha empresa. Eso, que a algunos les sonará raro, es exactamente lo que sucede en Estados Unidos. ¿Es eso mejor que lo que tenemos?”

¿Acaso los partidos no se apadrinan ahora? Si se combina la lista abierta con el escrutinio fiscal y la ilegalización de la subvención a políticos, no veo donde cabe la crítica. Igual he dicho algo poco menos que inocente, pero conociendo las pegas y proponiendo soluciones se llegará más lejos que negando de base el cambio.

“Ocho. Se compara la revuelta con otras que han tenido lugar en los países árabes, cuando poco o nada tienen que ver. Allí luchaban, en un contexto tribal o de confrontación de religiones, contra dictaduras totalitarias. Aquí no. Aquí el Ejército no va a disparar a los manifestantes, ni se va a secuestrar a familiares de los cabecillas para torturarles. Aquí tenemos democracia, real aunque imperfecta, y a nuestros líderes, aunque no nos gusten, les elegimos nosotros. Y la Justicia, aunque no nos gusten sus decisiones, nos protege.”

Aun estando de acuerdo en que no es comparable desde el punto de vista del riesgo asumido por los manifestantes, no entiendo en que punto esto es un ‘pero’ al movimiento de indignación. Se critica una comparación realizada por parte del movimiento, no una actitud intrínseca al mismo.

“Nueve. Ser trending topic en Twitter no quiere decir nada. Twitter lo usamos una reducida porción de los internautas, que a su vez somos una porción de la sociedad. El mundo real está ahí fuera, y el gran mérito de estos movimientos es haber conseguido ‘desvirtualizar’ manifestaciones de malestar que no habían saltado de la pantalla a la calle. Hasta ahora. Pero fuera de eso la realidad es tozuda: cualquier manifestación de las víctimas de ETA no hace mucho ha sido tan numerosa como ésta, cualquier manifestación por problemas hídricos hace unos años era mucho mayor que ésta… y casi cualquier partido de segunda división convoca a más espectadores que gente hay acampada en Sol. Lo que pasa es importante, pero no hay que perder la noción de la realidad.”

Ser TT en Twitter no significará nada, pero el número de personas desde el domingo 15 hasta hoy sólo ha ido en aumento y las propuestas han aflorado. Eso por no hablar de la cantidad de gente que se ha informado acerca de como funciona el sistema electoral y como reaccionan los políticos y los órganos de gobierno del pais. Esta es una realidad medible, palpable. Criticar el comienzo de algo por la herramienta con la que se realiza carece de fundamento.

Edito: Y por supuesto se obvia el hecho de que ningun partido, sindicato u organización ‘con papeles’ ha organizado esto. Ese es el gran mérito de esta convocatoria en comparación con todas esas otras, apoyadas por medios, campañas, etc.

“Diez. La conspiranoia no es un argumento: decir que los medios no han hecho caso, cuando están dando mucha más cancha a este tema que a cualquier otro de iguales o mayores dimensiones humanas, es no decir la verdad. Decir que la Junta Electoral actúa al dictado del sistema tampoco es decir la verdad. Ver una ‘mano negra’ del sistema en cada cosa que no sea como uno quiere no es una razón, sino un punto en contra.”

La conspiranoia no es la cuestión aquí. La cuestión aquí es la velocidad de reacción de los medios y la parcialidad que presentan ante noticias no prefabricadas. Que en casi cada capital de provincia se convoque una manifestación, con días de antelación, y que el mismo día sólo medios tradicionales de audiencia marginal le dieran cobertura es muy criticable. Sobre todo viniendo de medios públicos, como RTVE o Canal Sur. Canal Sur tenía cámaras para recibir al Betis en Sevilla pero no dió ni un pie de noticia ante el hecho de que 8000 personas pidieran un cambio en las calles de la capital, por ejemplo.

A esto se le está dando cancha a posteriori del evento primero, el 15M, pero parece ser que es más por la proximidad de las elecciones y el juego que da para llenar horas y apuntarse tantos que porque realmente haya una capacidad de análisis real.

La productividad-ad-ad-ad-ad… me la dió tu amor-mor-mor-mor-mor…

Productividad. Por si alguien se atreve a pensar que ser productivo es estar a gusto, generar conocimiento que se convierta en dinero o tener clientes satisfechos que te van a estar pagando durante muchos años por un producto o servicio bueno, aqui os dejo un comentario sacado del informe FUNCAS, que habla de las previsiones económicas para España en 2011-12.

“(…) La productividad por puesto de trabajo volvió a crecer con fuerza en el último trimestre, con lo que el crecimiento de esta variable en el conjunto del ejercicio fue un 2,3%. En la industria manufacturera el ascenso anual en 2010 fue del 6,2%. La productividad por hora trabajada creció algo menos, un 1,6% en el conjunto de la economía y un 4,7% en la industria manufacturera. Puesto que la remuneración por puesto de trabajo creció a un ritmo muy inferior, el más bajo de toda la serie de la actual contabilidad nacional que empieza en 1995, los costes laborales por unidad de producto (CLU) experimentaron un muy destacable retroceso en 2010 del -1,5%, que en el caso de la industria manufacturera fue aún más intenso, un -4,6%. (…)”

Supongo que se entiende que como productividad empresarial se evaluará algo así como el coste de producir algo entre el beneficio que me reporta. En vez de tener precios más competitivos o mejorar la tecnología de producción, la variable que se toca aqui siempre es el sueldo del trabajador.

Resumen: (de la manufacturera). Productividad: +4.6%. Coste de producir lo que vendo: -4.6%. Aplauso lento, señores, aplauso lento.

El valor de la permanencia.

Todos sabemos que las empresas de telecomunicaciones, ya sean de móviles, telefonía, televisión o Internet nos exigen un compromiso de permanencia si adquirimos alguna de sus ofertas. Hace muchos años, unos once o doce, nos dimos de alta en Supercable tanto para teléfono como para TV e Internet. Servicio de cable, instalación propia, peliculitas, teléfono gratis local (entonces no todo el mundo lo ofrecía). Parecía sensato teniendo en cuenta nuestro gusto por el cine, mi uso creciente de Internet y el gasto casi nulo de teléfono para conferencias.

Una década después resulta que pagamos en mi casa el triple de lo que se oferta para nuevos clientes. Ningún comercial de ONO (que adquirió a Supercable tras ser adquirida por Auna) se puso en contacto con nosotros en ningún momento para comunicarnos que las nuevas ofertas son más rentables que la que ya tenemos. “Normal, no son tontos.”, pensareis algunos. Pues son tontos.

Hoy he llamado para consultar qué opciones tengo dado que no quiero pagar lo que pago. Tengo cuenta en Megaupload y en servicios de cine online, por lo que sus canales de televisión me dan exactamente igual, uso Skype e Internet para estar comunicado o el móvil cuando es indispensable hablar, así que sus servicios, en caso de necesitarlos, serán llevados al mínimo (Internet y poco más).

Tras unos 12 minutos de conversación y de esperas la conclusión es la siguiente: o me ofrecen subirme internet a 50 Mb, rebajándome un 3% lo que pago ahora o me reducen el pack de TV, manteniendo el resto igual, pagando un 17% menos. Un usuario nuevo paga un 32% de lo que yo pago al mes. Ojo: un tercio casi clavado. Y a mí me ofrecen pagar un 83% después de llevar 10 años pagando religiosamente.

Cuando le he dicho a la señorita que me atendía que no me creo que me salga más rentable darme de baja y de alta me ha respondido que bueno, que lo entiende, pero que ella no me puede ofrecer nada mejor. De esto sirve ser un cliente fiel durante años.

¿Y como puede suceder esto?

“(…) El capitalismo ha creado un sistema en que el dinero no es
dinero, a los pobres los hipotecan para que crean que no son pobres y las
casas no son para vivir. ¿Y cómo puede suceder esto? (…)”

[Prólogo de Pascual Serrano en el libro de Juan Torres López, “La crisis de las hipotecas basura. ¿Por qué se cayó todo y no se ha hundido nada?”]

 

Podeis descargar el libro aqui

Navegador de artículos